Es tal la decepción del trabajo de la OEA en Honduras al ver las actuaciones de Insulza, que me pongo a reflexionar sobre este organismo.
¿Será que soy yo que estoy pelao? puede ser, al final, de política y de diplomacia no se mas de lo que leo en los periódicos, mas uno que otro conocido en esas lides con los que hablo de vez en cuando, tragos de por medio...
Leyendo tanto la Carta de la OEA, como la Carta Democrática Interamericana me doy cuenta de lo buenas que son sus intenciones, pero tambien me doy cuenta de lo mal que se aplica. Un ejemplo es:
Artículo 4 (Carta democrática)
Son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión
pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa.
La subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la
sociedad son igualmente fundamentales para la democracia.
Son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión
pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa.
La subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la
sociedad son igualmente fundamentales para la democracia.
Claro está, aplicar esto, es poco menos que imposible. Sobre todo, cuando se tiene un principio de no intervención. Sería muy dificil opinar sobre que acciones son "intervencionistas"y cuales no dentro de este principio. Ahora, lo que si salta a la vista, es que para la OEA se justifican todas las acciones que permitan mantener a los presidentes en su puesto. Independientemente de lo que hay detrás de esto.
Los casos de Venezuela y Honduras ponen de manifiesto esto. El caso de Honduras colocó en los titulares internacionales a la OEA. Esta se fué de bruces y emitió juicios importantes sobre las situaciones de manera precipitada. De poco ha servido esto, a mi juicio, para retornar la paz y el hilo constitucional de ese país. Al final quien se ha metido en el medio, Oscar Arias, con una visión un poco mas ecuanime del asunto, ha puesto sobre la mesa, una mesa de dialogo en su casa, intentando mantener lo que dijo unos días mas atrás. Los problemas de los centroamericanos, los debemos resolver los centroamericanos. El desenlace de esto, no lo conocemos, pero su trabajo está hecho. Logró sentar a los dos opositores frente a frente (bueno, a sus delegaciones) y probablemente ya la solución no pasará por uno de los dos extremos en principio planteados. Ahora, con lo que respecta a la OEA, hubiese sido interesante que revisaran antes de pronucniarse, la otra parte del gobierno que aun queda en Honduras, legítimo también por demás, y que fue el que provocó la salida de Zelaya, de manera un poco torpe a mi parecer, pero con la excusa de la supuesta violación de la constitución por Zelaya (habría que estudiar el caso también, neutralidad de pormedio). Esta no parece ni nunca pareció ser la actitud de la OEA.
El caso de Venezuela es bastante parecido a lo opuesto. A mi parecer: Existe una constante torcedura de la constitución venezolana, por parte del gobierno en general; Existe una visible subordinación de los poderes al poder ejecutivo; y existe una continua pretensión a desconocer cualquier decisión de cualquier organismo internacional, que implique retroceder en decisiones que hayan sido tomadas por el gobierno, irrespetando así todos los convenios internacionales a los que estamos suscritos. Mas aún, el Tribunal Supremo sentencia que cualquier decisión de tribunales o cohortes internacionales, pueden ser revisadas (o desestimadas) por la sala constitucional. ¿Y la OEA qué dice al respecto? Ni siquiera se ha asomado a la idea de pensar sobre esto. Existen numerosas medidas cautelares no ejecutadas, temas como el de globovisión, ahora las 240 concesiones de radio, el desconocimiento de autoridades legítimas como el caso de Ledezma, o los gobernadores opositores de los estados. Insulza, timidamente, mas por salirse de las noticias de la huelga de hambre, que por otra cosa, accede a reunirse con gobernadores y representantes de la oposición, aclarandoles previamente, que cree que es poco lo que puede hacer, por el principio de la no intervención. OJO, hay que recordar que estos representantes de la oposición en si, pertenecen al gobierno de estados venezolanos, y además son elejidos por voto popular, lo que por si mismo, debiera representar tambien un interes por parte de la OEA.
Un locutor de radio, habló sobre Insulza como el ministro de las colonias de Chavez. Si fuera yo, me preocuparía mucho de eso. Mas aun si estoy buscando la reelección como secretario general de la OEA
JC
Los casos de Venezuela y Honduras ponen de manifiesto esto. El caso de Honduras colocó en los titulares internacionales a la OEA. Esta se fué de bruces y emitió juicios importantes sobre las situaciones de manera precipitada. De poco ha servido esto, a mi juicio, para retornar la paz y el hilo constitucional de ese país. Al final quien se ha metido en el medio, Oscar Arias, con una visión un poco mas ecuanime del asunto, ha puesto sobre la mesa, una mesa de dialogo en su casa, intentando mantener lo que dijo unos días mas atrás. Los problemas de los centroamericanos, los debemos resolver los centroamericanos. El desenlace de esto, no lo conocemos, pero su trabajo está hecho. Logró sentar a los dos opositores frente a frente (bueno, a sus delegaciones) y probablemente ya la solución no pasará por uno de los dos extremos en principio planteados. Ahora, con lo que respecta a la OEA, hubiese sido interesante que revisaran antes de pronucniarse, la otra parte del gobierno que aun queda en Honduras, legítimo también por demás, y que fue el que provocó la salida de Zelaya, de manera un poco torpe a mi parecer, pero con la excusa de la supuesta violación de la constitución por Zelaya (habría que estudiar el caso también, neutralidad de pormedio). Esta no parece ni nunca pareció ser la actitud de la OEA.
El caso de Venezuela es bastante parecido a lo opuesto. A mi parecer: Existe una constante torcedura de la constitución venezolana, por parte del gobierno en general; Existe una visible subordinación de los poderes al poder ejecutivo; y existe una continua pretensión a desconocer cualquier decisión de cualquier organismo internacional, que implique retroceder en decisiones que hayan sido tomadas por el gobierno, irrespetando así todos los convenios internacionales a los que estamos suscritos. Mas aún, el Tribunal Supremo sentencia que cualquier decisión de tribunales o cohortes internacionales, pueden ser revisadas (o desestimadas) por la sala constitucional. ¿Y la OEA qué dice al respecto? Ni siquiera se ha asomado a la idea de pensar sobre esto. Existen numerosas medidas cautelares no ejecutadas, temas como el de globovisión, ahora las 240 concesiones de radio, el desconocimiento de autoridades legítimas como el caso de Ledezma, o los gobernadores opositores de los estados. Insulza, timidamente, mas por salirse de las noticias de la huelga de hambre, que por otra cosa, accede a reunirse con gobernadores y representantes de la oposición, aclarandoles previamente, que cree que es poco lo que puede hacer, por el principio de la no intervención. OJO, hay que recordar que estos representantes de la oposición en si, pertenecen al gobierno de estados venezolanos, y además son elejidos por voto popular, lo que por si mismo, debiera representar tambien un interes por parte de la OEA.
Un locutor de radio, habló sobre Insulza como el ministro de las colonias de Chavez. Si fuera yo, me preocuparía mucho de eso. Mas aun si estoy buscando la reelección como secretario general de la OEA
JC



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